Jul 21, 2008 6:58 PM
Julio 4, 2008.
... pude finalmente conectarme, porque al principio estaba como "rejega", me costó mucho poder dejar los pensamientos intrusivos pasar sin prestarles mayor atención, simplemente dejándolos fluir, tomando en cuenta que parte de esto es que no me estresaran ni me incomodaran... CONTROL!... pero al final LO LOGRE!!!!
En el momento en el que Francisco da la instrucción para ubicar y capturar los sentimientos que sería con lo que se trabajaría en esa sesión, las imágenes mentales que primeramente saltaron en la pantalla de mi mente acompañando a mis sentimientos, iban alrededor de los diferentes momentos de mi vida en los que tuve alguna "crisis" o que representan algún dolor o herida emocional... procesos de duelo para mi crecimiento y aprendizaje, todos estos, eventos que más adelante en mi adultez he ido trabajando en diferentes procesos terapéuticos que he llevado con diferentes acompañantes o papás profesionales.
Así que poco a poco fui viendo cómo en orden cronológico desde lo más reciente y dirigiéndome a lo más antiguo, cada uno de esos eventos fueron como capturados o atrapados, y uno a uno los fui trabajando, transmutando con la onda de la compasión del corazón, que de un momento a otro, se vio acompañada de la llama violeta transmutadora.
Luego estuve como en un espacio "congelado" de tiempo, o inclusive pudo haber sido perfectamente en el vacío, en la nada... y repentinamente saltó una cantidad de dolor que me tomó desprevenida por completo y que momentáneamente me dejó sin aliento, las lágrimas corrían callada, lenta y vivamente, pero estaba completamente en soledad, no sentía la presencia de nadie ni nada más, sin embargo, este llanto era el llanto de la herida emocional profunda que esta enquistada en el ser... una herida directamente en el alma... dándome cuenta de esto repasé mi cuerpo físico, para ponerme en contacto con el mismo, y me dí cuenta de las cadenas de dolores musculares que estaban apuñalándome con su presencia y reconocí la PUÑALADA DE LA TRAICION.
Mientras estaba en contacto profundo con estas sensaciones corporales asociadas a esa herida profunda, empezaron a saltar otra cantidad de escenas en mi pantalla mental de una de mis experiencias pasadas que no corresponden a esta vida y tiempos actuales... Anteriormente, hace ya algunos años, me había enterado de esta experiencia a través de una amiga muy querida que me había hecho una lectura de cartas y en determinado momento cuando me estaba interpretando los resultados, a ambas nos saltaron el mismo tipo de escenas mentales repentinamente pero de diferentes ángulos, como que ambas habíamos estado en el mismo lugar pero en diferentes espacios físicos por lo tanto con diferentes escenas en la memoria por la perspectiva de la escena que estaba ocurriendo, pero estas escenas que vi en esta sesión fueron parecidas, mas no fueron las mismas escenas que habían llenado mi mente en el momento de la lectura de las cartas... eran otras memorias, otros recuerdos, siempre en el mismo espacio tiempo que el anterior.
Las imágenes que saltaron a mi mente fueron como decir, diferentes tomas desde diferentes ángulos, donde me veo a mi misma dentro de una hoguera, amarrada como con mecate al poste, creo que era como de madera, tenía el pelo muy largo y lacio, vestida como en una especie de túnica café que en la actualidad me hace pensar en las vestiduras de las carmelitas, tenía como un gorro que caía a la espalda... estaba rodeada de mucha gente en el lugar, muchos espectadores, la ansiedad se respiraba en el ambiente, me sentía muy asustada, mas estaba completamente convencida que era lo correcto, que era lo que tenía que hacer...
Habían varias personas entre la multitud que me pareció tenían algún tipo de lazo conmigo, o con un grupo al que pertenecíamos o algo así... puesto que manteníamos contacto visual dentro de lo posible, siempre guardando la mayor discreción... había mucho ruido... escándalo podría decir... gente reclamando cosas... gritos... insultos... aunque realmente no recuerdo con exactitud nada de lo que se decía, escuchaba todo muy lejano, como distorsionado; como si me estuviera viendo desde lo lejos... como si fuera una película... tomando distancia.
De repente, vi hacia la base de donde me encontraba y me di cuenta que la base ya estaba en llamas, sentí como progresivamente el calor aumentaba, las llamas se acercaban y yo estaba atrapada, no tenía a dónde irme o moverme, estaba amarrada, así que simplemente me abandoné... sentía cómo mi piel ardía... el olor a la piel quemada, el calor en la piel... el dolor desesperante que me arrancaba mi cuerpo, desgarrante... desesperante... con todo y esta cantidad de sufrimiento, yo sabía que estaba haciendo lo correcto y que estaba bien... inexplicablemente me sentía tranquila... ya todo terminaría pronto. Poco a poco, fui ubicando a cada una de las personas que parecían me conocían y no reconocí a ninguna de la actualidad, pero recuerdo que nos mirábamos y que nos decíamos lo que teníamos que decirnos solamente a través de las miradas.
Luego, empecé a sentir el dolor desgarrante aún más intensamente... no pensé que se pudiera sentir más intenso... y me quedé congelada por completo... y desde dentro me decía yo sé que esto no es real en este momento, necesito poder liberarme de este sufrimiento, necesito poder cortar esto, pero por completo, de raíz, y gracias a la sincronía de la que soy testigo fiel, Francisco, como leyendo mis pensamientos dijo: "recuerden que no venimos acá a sufrir, no tenemos porqué sufrir, capturamos los sentimientos y los transmutamos, ya no hay que sufrir para crecer..." así que esas palabras funcionaron como magia en mí, y prácticamente de forma inmediata pude desconectar el sentimiento que tenía en ese momento de mi mente y pude regresar al trabajo que inicialmente había empezado a hacer, a transmutar el sentimiento y convertirlo en emoción pura, en energía... sanadora...
En ese momento, logré dar la orden de la reprogramación de mi ADN para poder cortar con todas esas cadenas y ataduras que en este momento de mi ser son completamente inútiles y procedí a presenciar la transmutación de las mismas.
Al finalizar la sesión sentí una gran paz y sumamente liviana, como que me había deshecho de una gran cantidad de carga que había descargado en algún momento de la sesión... Así mismo, sentí al final, muy dentro de mí, que ya todo estaba bien, por lo menos con relación al tema trabajado en la sesión... como que de cierta forma había roto determinadas cadenas, que me había liberado, que había hecho las paces con mi pasado por así decirlo, es más de cierta forma con mi SER.

No hay comentarios:
Publicar un comentario